Comprender el secreto que comparte 1 de cada 3 mujeres

Especialista: Dr. Gabriel José López

Especialista en Urología - Mat. 3631

E-mail: gab_lopez@hotmail.com

 

 

 

"A veces, cuando me río mucho, estornudo o hago algún esfuerzo se me escapa un poquito de pis".

Esta es una de las frases que susurran al oído muchas mujeres (más de lo que se cree). Algunas rompen la barrera de la vergüenza que les da tener una afección de este tipo y logran descubrir que padecen incontinencia urinaria y que además se puede tratar.

La mayoría consulta cuando ya les resulta complicado salir con amigos o viajar un trayecto relativamente largo sin que haya un baño cerca. Además les es difícil vivir una jornada laboral completa sin ir al baño hasta 25 veces por día (cuando lo habitual es orinar cada dos o tres horas). Tampoco es fácil descansar en la noche ya que a veces tienen que levantarse más de dos veces.

Lo que más nos preocupa, es que la consulta, se concreta años después de padecer los primeros inconvenientes. En todo ese tiempo la mujer tuvo que vivir situaciones realmente incómodas, que afectan su calidad de vida “al punto de causarle problemas de higiene y sociales”. Las mujeres que tienen incontinencia urinaria terminan familiarizándose con la vergüenza, la depresión y la limitación que este problema conlleva.

Sin embargo, no tienen que sentirse solas en esto. Millones de personas en todo el mundo experimentan incontinencia urinaria. Este problema “afecta a 3 de cada 10 mujeres de todas las edades” y es “más frecuente que la hipertensión y la diabetes”.

Muchas veces se vincula la incontinencia urinaria con el envejecimiento, sin embargo, a pesar de que “la edad influye en la aparición, hay que hacer caer el mito de que la incontinencia es algo propio de la mujer añosa”. “El pico de incontinencia de esfuerzo es entre los 45 y 55 años”. Lo que sí es cierto es que con la edad puede disminuir la cantidad de orina que la vejiga puede contener y esto puede hacer sentir la necesidad de ir al baño con más frecuencia.

La incontinencia urinaria es simplemente la pérdida del control de la vejiga y es una enfermedad mucho más común de lo que se imagina. De hecho, es muy probable que usted o alguien que conoce (su madre, hermana o mejor amiga) esté haciendo frente silenciosamente a este problema.

§ Tabú y falta de información

 

 

 

 

Es erróneo considerar que la incontinencia de orina es normal en un momento dado de la vida, como muchos pacientes creen, ya que nunca es normal.

La incontinencia urinaria afecta enormemente la vida psíquica y social de quienes la padecen. Algunas cifras de estudios realizados revelan que:

- El 55,8% de las pacientes aseguró que la incontinencia urinaria alteró de forma severa sus actividades sociales.

- El 50% tardó entre 3 y 5 años en encontrar ayuda (por pudor o vergüenza) o deambuló por los consultorios sin obtener asistencia adecuada en tiempo y forma.

- El 46 % de los afectados sufría problemas familiares (motivados por el olor, el permanente cambio de ropa, el lavado)

- El 39 % reconoció tener problemas maritales relacionados con la incontinencia urinaria.

- El 58 % ciento tuvo síntomas depresivos.

- El 20% por ciento sufrió ansiedad y fobias vinculadas al trastorno.


A todo esto hay que sumar los recambios de ropa de cama, los lavados, el cese de la actividad productiva -el trastorno afecta todos los aspectos de la vida, incluído el laboral-, el aumento de consultas médicas y los tratamientos sin éxito.

En algunos casos, muchos cambian su forma de vestir: reemplazan colores claros por oscuros, las mujeres dejen de usar ropa ajustada para elegir prendas más holgadas.

Por otro lado, existe la dificultad de saber la incidencia exacta en nuestro país, porque la incontinencia urinaria "es un problema oculto", poco comprendido, subestimado, pero con alto impacto en la calidad de vida y costo social.